2 de septiembre de 2014

BARRANCO FOZ DE VIBOLI. (01-09-2014)


Muchos, muchos, muchos años depués volvemos a poner un neopreno para hacer un barranco. Lo que en su día era una actividad habitual hoy nos resulta algo novedoso y lleno de nostalgia. Como no disponemos de mucho tiempo decidimos volver a un barranco  bien conocido por nosotros como es la Foz de Viboli.


Uno de los primeros problemas que tenemos es entrar en los acartonados neoprenos que llevan disfrutando de un reposo de al menos siete u ocho años. Pero bueno no vamos a echar toda la culpa al neopreno, quien más quien menos tiene algo más de volumen por algún sitio...... ji ji ji


Pese a que en su día conocíamos perfectamente este río desconocemos si ha habido algún cambio sustancial y decidimos consultar la guía de barrancos  de Pablo Solares: 40 Barancos de Asturias. Si alguien está interesado está publicada por la editorial Desnivel y es especialmente recomendable por  la calidad de las descripciones, croquis y fotografías.

Damos los primeros pasos son suma precaución, intentando recordar como era aquello de desplazarse por un terreno tan resbaladizo e intentando amoldarse al "neoprieto".

La primera poza sirve para remojar bien el traje con la esperanza de que una vez húmedo aquello se amoldase un poco más.

Tras unos primeros metros de resbalones rápidamente  vamos recordando como era aquello de caminar por un río. Llegamos a la primera equipación de rápel, se trata de uno cortito que nos ayudará a engrasar aquello de rapelar en ocho rápido.
BRRRRRRRRRR!!!!!!  TA FRÍA!!!!!!



Los dos primeros son muy cortos y se pueden destrepar con facilidad si no deseamos hacerlos.

Ya hemos rapelado, ahora nos toca saltar un poco.
El tercer rápel  es un vertical tobogán que sale desde una llamativa marmita.Si dejamos correr bien la cuerda podemos descender como si fuese un tobogán de forma muy divertida.



Justo a continuación tenemos un tobogan que nos permite hacer un poco el indio.




El último rápel es el más guapo de todos. Tiene unos 18 metros y parte de él se puede realizar bajo el chorro. Si no tenemos ganas de agua existe una equipación alternativa que libra la cascada.


Casi podemos decir que el barranco está hecho aunque aún queda  algún tramo de extraordinaria belleza.
El personal parece que está contento y que tiene ganas de fastidiarme las fotos ja ja ja.
    Finalizado el descenso todos coincidimos en lo gratificante que ha sido esta vuelta al río. Durante el descenso, que hemos realizado con toda la calma del mundo disfrutándolo a tope, hemos tenido tiempo para ponernos al día unos de otros  de recordar tiempos pasados y de planificar nuevas actividades. Esperemos que esos planes de futuro no los lleva la corriente y se terminen cristalizando en nuevas actividades. Igualmente esperamos que en esas próximas actividades  juntemos a más compañer@s de aquellos años.
   
(Especialmente se echó  en falta la compañía de Sergín que por aquel entonces estaba presente en prácticamente la mayoría de las aventurillas que corríamos, a ver si pa la proxima....)

1 comentario:

  1. Soy mercenario de la montaña, casi casi, un viejo rockero. Esti Sabado andare por Asturies a facer algun barranquin y el Domingo pa Valporquero, ansina que si te animes pasaremoslo perbien, a ver si te cuadra que no se como andes.

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