15 de noviembre de 2014

INTENTO FALLIDO A PEÑA CASTIL (15-11-2014)

BIP, BIP.....  (sonido de whatsapp)

Sergio: Mañana me voy a picos, a ver si alguien se apunta.....

Rápidamente consulto la meteo para mañana. Pufffff, marronazo parriba!!!
 Ummmmm, unos escasos segundos de reflexión y contestación:

Castaño: Vamonossssss !!!!!!!

   A lo largo de la vida son muchas las circunstancias que te obligan poner un punto y seguido o un  punto y aparte en muchos aspectos de tu vida. Primero los estudios, luego el trabajo, la pareja, algun@s ya  con cri@s.... El caso es que vas cambiando de hábitos y de amistades pero aquellas amistades que se forjaron con el fuego intenso de la pasión por la montaña perduran en el tiempo al igual que la pasión por el montañismo, y en éste caso la pasión por los Picos de Europa.
 
   Sergín me vendió mi primera equipación curiosina de montaña, fue, y es, uno de mis mayores maestros en el mundo del montañismo. Juntos subimos la Este del Picu, se nos hizo de noche escalando el Espolón de los Franceses, el río Dobra escribió varias de las páginas más emocionantes y emotivas de nuestras actividades conjuntas en aquellos tiempos de neopreno y risas, y muchas otras vivencias confesables e inconfesables que por circunstancias de la vida hacía muchos años que no podíamos compartir. Así que no había mucho que pensar, preparar la mochila y pa Cabrales........
 Subimos hasta Fresnidiello, allí pasaremos la noche.
 Preparamos la cena entre risas y una rápida puesta al día.
   El tiempo pasa volando pero hay que acostarse que mañana toca madrugar un poco, intentaremos subir a Peña Castil por la Canal del Fresnedal. Nada más acostarnos fuertes rachas de aire comienzan  a azotar la furgo y una constante lluvia nos hace dudar de nuestros planes de mañana pero hay que intentarlo.
Las primeras luces sobre Peña Vieja nos ponen en marcha con la esperanza de poder hacer algo.
Sin mucha demora preparamos las mochilas y comenzamos el camino por la pista de las Vegas de Sotres.
Comenzamos con ilusión aunque vemos como poco a poco un importante frente nuboso de componente sur comienza a acechar las cumbres.


La canal del Fresnedal va tomando inclinación rápidamente lo que no nos permite pensar mucho en las nubes, solo en la empinada rámpa que marca nuestro caminar. Pasamos sin detenernos por las cabañas de la majada del Fresnedal.

Subimos solo con la térmica, ¿¿¿ será por que la temperatura es agradable o por que la empinada canal nos está poniendo las peras al cuarto????
 A nuestras espaldas la nube ha ido ganando terreno y acecha amenazante.
La amenaza se materializa en una fina nieve seca que nos obliga a poner el gore.
Con extraordinaria rapidez la nieve va cubriendo el terreno.
Según nos acercamos a la Horcada Camburero el viento se une a la fiesta levantando molestas cortinas de nieve, la visibilidad es casi nula por momentos ...
   Las últimas y más empinadas rampas presentan ya una capa de nieve un poco más consistente que esconde bajo la recién caída alguna que otra plancha de hielo que nos obliga a caminar con precaución.
En la Horcada las condiciones son francamente desalentadoras pero la ilusión nos puede y decidimos hacer un intento a la cumbre, después haberse tragado la canal del Fresnedal da rabia darse la vuelta.



   Ante nosotros tenemos un empinado campo de nieve que obliga a calzar los crampones, unos metros más arriba un gran campo de piedras que aún no han sido cubiertas por la nieve y por el que no podemos caminar con crampones y luego otro campo de nieve...... Nos detenemos, valoramos la situación y lo penoso y laborioso de continuar ascendiendo y decidimos darnos la vuelta. Otra vez será. Iniciamos el descenso con mucha precaución.
En el collado el viento arrecia con fuerza:



Nos miramos y sonreímos, no hemos hecho cumbre, tenemos las manos medio tiesas, las condiciones son realmente asquerosas pero lo estamos pasando como los indios....
Conforme descendemos el viento amaina un poco
   Como a mitad de la canal deja de nevar y la temperatura asciende rápidamente con lo que cambiamos el traje de faena que ya está un poco calado.
   El descensoo finaliza sin mayor novedad. Bueno sí, cuando llegamos al coche gran parte de las nubes se han ido y vemos incrédulos como la cumbre de Castil se muestra despejada ante nosotros, no quiero ni hacerle una foto. Bueno es lo de menos, nos lo hemos pasado en grande, hemos rememorado viejas batallitas y quien sabe si puesto los cimientos para próximas actividades. Ponemos fín al día con una reconfortante infusión en el restaurante el Cares de Arenas de Cabrales que también nos trae gratos recuerdos.







10 de noviembre de 2014

GRUPO MONTAÑA PEÑASANTA EN PEÑA SUBES (09-10-2014)

   Un atípico otoño, como el que hemos disfrutado hasta estos días, ha mantenido viva la llama de nuestros sueños mientras caminábamos por las sendas de la caliza, aún cálida y acogedora, de Picos. Nos ha permitido disfrutar de extraordinarias noches estrelladas, noches de en las que que nuestros sueños volaban más allá del reflejo de la luna y la caliza, un otoño que nos permitía hacer un alto en nuestro caminar tendidos sobre un cálido manto de hojas secas que embelesaba nuestra retina con la infinita variedad cromática de los bosques. Mientras tanto el preciso e inmutable reloj de la naturaleza continuaba desplazando sus agujas hacia el inverno. 
   Nos bajamos del autocar en las proximidades de Les Bedules y, con un poco de pereza, nos vemos obligados a guarecernos bajo la protección de forros, polainas y chaquetas de gore. 
Comenzamos el camino con un paso tranquilo, el Recuencu nos observa cubierto por una tenue rociada de nieve, la calidez de la conversación logra contrarrestar el gélido ambiente invernal.
Foto: Siliva Castro.
 En Les Bedules hacemos una breve parada para terminar de ajustar la engorrosa indumentaria a la que aún no estamos acostumbrados.
 A la altura de Bifurcadera nos desviamos de la pista principal para  tomar un cómodo camino que nos conducirá al pueblo de  Viboli.
 El grupo no se ha contagiado de la meteorología reinante  y mantiene su paso firme entre fotos y animadas charlas.


 

 El camino es entretenido, algún pequeño obstáculo que salvamos sin mayor problema y pequeños detalles del bosque que tratamos de captar con mayor o menor éxito.

Foto: Silvia Castro.
 Jesús, el veterano del grupo,  controla la reciella.
 

Foto: Silvia Castro.
   El pueblo de Viboli es una de las remotas aldeas de Ponga que a duras penas permanecen habitada: 

"Un lugar, donde los caminos se acaban al empezar, donde el tiempo dejó nuestras huellas...." (Silvia Castro)

Foto: "Donde habita el Olvido" Silvia Castro.


 Los habitantes de éstas tierras saben que el inverno es largo y rudo así que han hecho los deberes, tienen suficiente madera alanceanda para que durante los próximos meses el humo no deje de salir por sus chimeneas .


















 Ante la apararición de algunas gotas algunos no tienen reparos en recurrir al paraguas.
 Ascendemos la canal de Bodiello, es dura, pero con un paso constante y tranquilo se asciende sin mucho problema.

 El final de la canal es muy llamativo, salvamos la peñe por un estrecho seu que me permite tirar un vídeo en que que aparece casi todo el grupo de peñasanter@s

Foto: Silvia Castro



 La salida del seu nos permite ampliar las vistas hacia los verticales murallones que, fruto de la acción erosiva del río Sella, han dado lugar a unos de los desfiladeros más angostos  y espectaculares de los Picos de Europa, el desfiladero de los Beyos.
   El Frailón,  una de las formaciones más representativas de éste desfiladero, nos muestra su aprarentemente inespugnable cara Oeste. La dificultad de la ascensión por ésta cara hace honores a su apariencia. No son muchas las vías que se han abierto en ella y todas ellas de excepcional dificultad. No debemos olvidar que el Grupo Montaña Peñasanta forma parte de la historia de esta pared, Tito y Somoano aperturistas de  la vía Sella escribieron las primeras letras de la, no muy dilatada, historia alpinística de esta montaña.
 El grupo continúa su avance, la cumbre está más cerca pero es un poco engañosa, aún nos queda que apretar los dientes.
 Pero no hay nada que se ponga por delante de éste excepcional grupo de montañer@s

   Hemos ganado mucha altura lo cual  nos permite disfrutar de una vertiginosa visión  del desfiladero de los Beyos, de como el desfiladero se abre dando paso las tierras de Sajambre y de como las nubes envuelven las cumbres de la Cordillera. Pero, de todo ello, lo más escpectacular es el trazado de la carretera del Pontón. Todo un ejemplo de la audacia de la ingeniería del S.XIX. Quizás una de las circunstancias que más haya contribuido a modificar el paisaje y la vida en éstos agrestes parajes. Tradicionalmente la principal vía de comunicación con la meseta  discurría  por la los puertos y zonas altas de Sajambre y Amieva. Este camino es conocido hoy como  Senda del Arcediano en  reconocimiento a D. Pedro Diaz de Oseja que en el S. XVII impulsó la conservación y posterior mantenimiento mediante el legado de gran parte de su herencia a éste fin.
   Con la construcción de la actual carretera, todo el tránsito y comercio se trasladó al fondo del valle, al desfiladero de los Beyos, dando lugar a la aparición y resurgimiento de las poblaciones asentadas en él. La belleza de estos parajes que recorría ésta nueva vía de comunicación fue algo siempre reconocido  por los viajeros. Destacan  los elogios del conde de Saint-Saud y Paul Labrouche,  dos de las figuras más representativas en la historia de Picos de Eurpa, situando a los Beyos a la altrua de los más conocidos desfiladeros Europeos.
  El desfiladero será el final de la jornada de hoy pero aún debemos mirar hacia arriba y recorrer los últimos metros que nos separan de la cumbre de Peña Subes.
 En medio del paisaje otoñal destaca el colorido fruto de éste Mostajo.
 El esfuerzo ha valido la pena y podemos disfrutar de unos efímeros pero reconfortantes rayos de sol en la cumbre.
Foto: Silvia Castro
 
 Sin mucha demora comenzamos el descenso en busca se un lugar más recogido para reponer fuerzas.
 La temperatura nos permite comer sin mayor problema pero en cuanto terminamos el frío atenaza nuestros cuerpos así que sin tiempo para foto reemprendemos el camino hacia Tolivia.
Foto: Silvia Castro.

 En Tolivia parada obligada para visitar su famoso horreo beyusco.  Inexplicablemente se mantiene en pie luchando el solo contra el tiempo y el abandono que algún día, a no mucho tardar, terminarán por inclinar sus  aún hoy resistentes pegoyos.
Foto: Silvia Castro.
 La senda de descenso conlleva intrincados pasos que nos hacen reflexionar a cerca del planteamiento de vida de aquellas personas que habitaron el pueblo de Tolivia.

 Nosotros estamos de paso y el único objetivo es recrearnos con el el paisaje.
 Ya estamos cansados, próximo al final de la ruta, pero antes de que el Desfiladero de los Beyos nos engulla por completo dedicamos unos segundos a recrearnos con la visión del Frailón. Ahora estamos cara a cara ante él pero se muestra tan inaccesible o más aún que visto desde las alturas.
   Poco más nos deparó el día salvo continuar disfrutando de la compañía y conversación de l@s compañer@s.